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Terra
La Coctelera

Inicio con viejas palabras

Tiempo después, quiero empezar este blog de nuevo con lo que publiqué sobre mi abuela en mi anterior blog. La sigo echando de menos, porque ha sido muy importante para mí, y creo que este escrito refleja mis sentimientos poco después de su muerte, el 6 de octubre de 2005 (quiero recordar esta fecha siempre para rendirle homenaje, por lo que fue y por la persona tan importante que fue).
Navidad, Reyes, mi cumpleaños, no fueron lo mismo sin ella, por eso agradezco a mis amigos lo que hicieron por mí en esos meses tan fatidicos en los que tanto la eché de menos. Ahora la sigo echando de menos pero se que debo seguir adelante, más ahora que no voy a pasar por delante de su puerta todos los días, ahora que no voy a poder ver su barrio desde mi ventana porque me mudo de piso a un lugar más lejano pero que me ofrece garantías.
Abu, vendré a verte pronto, lo prometo. Porque se que te lo debo y porque necesito hacerlo.
Allá donde estés, que seguro que será en el Cielo, aunque yo nunca creí en él pero ahora deseo hacerlo para saber que estarás allí y que estarás bien, te mando el beso más fuerte y cálido que te hayan mandado nunca, porque te lo mereces.

Ahí va mi escrito, para ella.

Escrito el 2 de noviembre de 2005:
"He estado intranquila últimamente. Los últimos acontecimientos de mi vida no es que hayan sido precisamente agradables, y he necesitado un tiempo para ser diferente y para encontrar mi lugar. Pero ya está, ya lo encontré.

Desconcertada por la muerte de mi abuela (persona a la que más he querido en este mundo, incluida mi madre, a la que alguna vez he tratado injustamente), no sabía qué iba a ser de mi persona. Porque ella me orientaba y me hacía ver las cosas desde otro punto de vista. Es increible lo que una persona de 85 años puede conectar con una de 29. Recuerdo que me regalaba los discos de mákina a los 15 porque mi madre no quería, ya que consideraba que hacían demasiado ruido. También me compró un CD de U2 que ya tenía y lo cambiamos en la tienda de discos (no es muy normal que una señora de 75 años aproximadamente compre un disco de U2, así que el dependiente se acordaba de ella perfectamente) por uno de Clawfinger. He pasado maravillosos momentos con ella, pero también malos, porque me hizo pasar un mal rato impresionante el día que me la encontré casi inconsciente en su casa por culpa de unas pastillas que le recetó el médico y que le sentaron fatal... y no fui capaz de ir a verla al hospital cuando estaba en coma, porque no quería que mi último recuerdo de ella fuese ése. Pero la vi en su velatorio y no la reconocí. Mi abuela nunca vestía de blanco, y nunca cruzaba las manos sobre el pecho para dormir. No estaba nunca quieta, incluso en el hospital, recién operada de la cadera, intentaba moverse porque toda la vida se valió por sí misma y no le gustaba que los demás hicieran las cosas por ella, porque le gustaba ser ella la que hiciera cosas por los demás. Para Reyes, cocinaba lo que más le gustaba a cada uno para que todos estuvieramos a gusto en su casa.

La estoy hechando mucho de menos, porque era el puntal de mi familia pero también un enorme punto de apoyo en mi vida.

Desde aquí, quiero rendir un homenaje a mi abuela, la mejor persona que conocí jamás.

Un besazo, querida Abu!"

Nuevo inicio

Queridos, aquí estoy de nuevo. Para compartir mis experiencias con vosotros y para estar donde siempre debí estar: al otro lado de la pantalla.
Besos!